Bonos: cómo funciona realmente la renta fija

Un bono es una forma de prestar dinero a un Estado o una empresa a cambio de intereses. Parece simple, pero su precio, su rentabilidad y su riesgo cambian con los tipos de interés y el plazo.

Logo Finanzas a Lápiz

Las 4 ideas que necesitas entender

1. Precio y rentabilidad se mueven al revés

Cuando suben los tipos de interés, los bonos antiguos suelen perder valor porque aparecen nuevas emisiones con mejores rendimientos. Cuando los tipos bajan, puede ocurrir lo contrario.

2. El plazo importa

Cuanto mayor es el vencimiento, más sensible suele ser el precio del bono a cambios en los tipos. Esa sensibilidad se conoce como duración.

3. No toda deuda tiene el mismo riesgo

Un bono de un Estado solvente no tiene el mismo riesgo que la deuda de una empresa débil. Más rentabilidad suele implicar asumir más riesgo de crédito, liquidez o duración.

4. Mantener hasta vencimiento cambia la película

Si compras un bono y lo mantienes hasta vencimiento, las oscilaciones intermedias de precio pueden importar menos, siempre que el emisor pague según lo previsto.

¿Para qué pueden servir los bonos en una cartera?

Pueden aportar ingresos, reducir volatilidad frente a otros activos y servir para objetivos con un plazo definido. Pero no son “dinero seguro”: inflación, tipos de interés y riesgo de crédito también importan.

Contenido relacionado del canal

Esta sección será el punto de entrada a nuestras guías sobre deuda pública, rendimientos, tipos de interés y compra de bonos por país.

Los próximos artículos enlazarán aquí para formar una biblioteca completa sobre renta fija.